lunes, 25 de septiembre de 2017

¿EXISTE UNA LITERATURA LATINOAMERICANA Y CARIBEÑA?


Luis Britto García 
1
Una literatura, como una persona, se define por los retos que asume. El desafío de un ser es existir. Contra lo que es hoy América Latina y el Caribe lanzaron las potencias invasoras edicto de inexistencia. El pensamiento teocrático decretó que indígenas y africanos esclavizados no tenían almas; luego, que carecían del derecho de crear representaciones propias del mundo. Durante la Colonia nos estuvieron explícitamente prohibidas la invención de religiones y de ficciones. El positivismo perpetuó el interdicto asignándonos el papel de mimesis de Europa. Gendarmes Necesarios y Manos Invisibles del Mercado debían erradicar toda de originalidad. El problema de la existencia de una literatura de América Latina y del Caribe no es distinto del de su Independencia. Nuestras letras son nuestra ontología.
2
Aristóteles postuló que las definiciones se construyen por género próximo y por diferencia específica. Nos vinculan con la literatura ibérica el predominio de dos lenguas romances y el trasfondo cultural de la catolicidad. Nos separan de ella los temas y el lenguaje en el cual los tratamos. Nuestra independencia literaria empieza con las obras que versan sobre las desmesuradas extensiones y los inagotables seres de América. Adscribo a ellas las de los cronistas que consignaron maravilladas relaciones sobre ambos, y que nunca dedicaron obras semejantes a la topografía ni la sociedad ibéricas. La ocupación de un ámbito es el primer paso de un ser. Su registro, la instauración de una conciencia. El Inca Garcilaso conquista a sus conquistadores un código para inaugurar un lenguaje y un mundo. Es el cosmos definido por ámbitos y temáticas vírgenes: la llanura, la selva, la cordillera, lo indígena, lo africano, lo mestizo: lo nuevo.
3
Pero un tema no constituye una literatura si no está narrado en un lenguaje propio. Ya para la Independencia la evolución del castellano de América justificó la Gramática para uso de americanos, de Andrés Bello y los trabajos de Rufino Cuervo. Lo mismo sucedía con el portugués de Brasil. En el IV Congreso Internacional de la Lengua Española en Medellín y Barranquilla, la Academia Española abandonó todo intento de rectoría sobre el castellano de América, que desde hace medio milenio evoluciona incorporando vocablos, construcciones gramaticales y entonaciones de millares de lenguas indígenas y africanas, y asimilando vorazmente las osadías de las vanguardias y los neologismos de la contemporaneidad. A Mundo Nuevo, lengua nueva: el castellano de América es el principal motor que salva al peninsular de la momificación académica y el estancamiento casticista. A lengua nueva, nueva literatura.
4
Aparte del veto de existir, que todavía mantienen algunos, la literatura latinoamericana y caribeña enfrentó interdictos no menos serios: ante todo, el de la misma seriedad. A pesar de que nuestra novelística arranca con la picaresca de El Periquillo Sarniento, durante centurias nuestra escritura fue pomposamente solemne, desdeñó el costumbrismo y el humorismo como géneros menores e ignoró concienzudamente obras maestras como La novela de la eterna, de Macedonio Fernández, que descubrieron el continente de la sonrisa. El interdicto católico y luego el positivista prohibieron lo fantástico. Un realismo sin magia opacó nuestras epopeyas hasta que Horacio Quiroga y Borges y García Márquez circunnavegaron el orbe de lo imaginario.
5
El veto por excelencia contra el adolescente que estrena capacidad de generar proscribe la sexualidad. El romanticismo estereotipó novias castas y tuberculosas como la María de Jorge Isaacs, con amores puros y preferiblemente imposibles. La sexualidad era pecado que rebajaba en la escala social, o violencia que extendía el reprobable mestizaje, como en Doña Bárbara y Pobre Negro de Gallegos. La policía y la crítica literaria erradicaron el deleite de la página impresa y a través de ella de la imaginación. La erótica asomó tímidamente en las novelas sobre el mestizaje, como Cumboto, de Ramón Díaz Sánchez. Sólo a partir del Boom se imprimieron fantasías tan desenfadadamente carnales como Paradiso de Lezama Lima, Cobra de Severo Sarduy o La esposa del doctor Thorne, de Denzil Romero. Tras ellas irrumpió la voz femenina, antes sólo insinuada por pioneras como Sor Juana Inés de la Cruz, Silvina Bullrich o Teresa de la Parra, luego vuelta torrente con Helena Poniatovska, Laura Antillano, Diamela Eltich. El único veto que subsiste es el del futuro. La literatura de anticipación o de ficción científica es en nuestras letras poco menos que herejía. Quizá la reivindiquemos al conquistar nuestro derecho al porvenir.
6
Vencer vetos es intentar osadías. Las de nuestras letras las diferencian en forma flagrante de las europeas. Nombrar a América es ya una temeridad. Tras ella viene el casi constante compromiso con causas políticas o sociales, que Stendhal vituperó como la piedra de molino que se ata al cuello de la literatura. Luego, el de exacerbar tendencias metropolitanas hasta la irreconocibilidad, como en el barroco y el romanticismo americanos; el de invenciones como el Modernismo, que parten de América para restaurar el Viejo Mundo, la del realismo mágico y lo real maravilloso y la explosión de técnicas que acompañó y siguió al llamado Boom.
7
Pero quizá la mayor osadía de nuestras letras sea prefigurar el colosal cuerpo político que ha de instituirse dentro de las fronteras de nuestro imaginario. La obra maestra constituye a la lengua, y la lengua constituye la nación. La literatura es la primera voz de un ser colectivo a punto de nacer. Nos corresponde crear con ella el primer y más indestructible vínculo de la nación latinoamericana y caribeña, mediante obras que toda la región considere suyas no obstante su especificidad y precisamente por su especificidad. En el principio era el Verbo, y con él no hay final.


http://luisbrittogarcia.blogspot.com.es/2007/11/existe-una-literatura-latinoamericana-y.html

viernes, 8 de septiembre de 2017

Ese nacionalismo español tan ciego



Con el tema del nacionalismo, como en tantas facetas humanas, nos enfrentamos a una contradicción entre lo que se muestra y opina, con lo que realmente se hace y  ocurre.  Así, si tú ya tienes una nación que defiende tu cultura y la historia de tu cultura, das por asumido que eso es lo normal, que de algún modo de esa forma tiene que ser. No teniendo en cuenta que aunque las cosas sean efectivamente así, podían haber sido de otra forma. Les pongo un ejemplo inesquivable en este caso para el nacionalismo español, el de Portugal. Porque de no haber podido responder con la fuerza militar suficiente a la invasión castellana, hoy los libros de historia y los de escuelas, institutos y universidades nos hablarían de cómo una unidad geográfica, la península ibérica, conducía inevitablemente a una unidad política y linguística. Sin embargo, vemos que la realidad es más compleja y ellos no tienen un rey español, no tienen rey, y hablan portugués. Lo mismo podía haber sido y puede ser para otra cultura de este espacio geográfico.
En la mentalidad de los españoles está muy enraizada la creencia de que algunos nacionalismos, como el vasco o el catalán, son insolidarios, que no buscan la unidad, sino el egoísmo y la separación; sin pararse a pensar que seguramente no sea así, y que lo que quieren sea respeto a su cultura y lengua, sin pedir permiso para usarlas y sin estar continuamente luchando por su pervivencia, pues son diferentes a la que vino de Castilla, y tal vez así decidir ellos su futuro sin que se lo obliguen y dicten otros. 
España no ha sido ni es un marco donde abunden las libertades políticas y tampoco la bonanza económica, que se ve en su desastrosa desigualdad social y la pobreza tan extendida y tan históricamente presente. En esa situación y sin expectativas de futuro, seamos sinceros, cualquiera tomaría rumbo propio. 
Como comenta Carlos Taibo, que llevó a cabo una recopilación multidisciplinar de numerosos expertos sobre diferentes aspectos del nacionalismo español,1 estos nacionalistas, que no reconocen que lo son, se sienten cómodos porque lo tienen todo preparado a su disposición, pareciendo su postura una neutra y equilibrada, cuando en verdad no lo es.
...los nacionalismos de Estado, cómodamente instalados en maquinarias oficiales que se hallan a su servicio. Aunque la presencia de estos últimos nacionalismos es ubicua y evidente -ahí están, para testimoniarlo, el sistema educativo, las instituciones políticas, las fuerzas armadas o los lugares de memoria-, resulta muy común que, dado que su efecto es a menudo inconsciente, se niegue su existencia. El discurso que emiten políticos y medios parece sobreentender que el nacionalismo, un fenómeno siempre retratado en clave negativa, tiene por fuerza que corresponder a los otros. Nosotros somos, en cambio, en el mejor de los casos, pulidos patriotas que defendemos la democracia y la pluralidad. No preciso agregar, creo, que eso es un cuento de hadas. 2
Es esto, su hipocresía y egoísmo, lo que no quiere reconocer este nacionalista que tiene estado. Es como el rico que dice que la alimentación y la vivienda son cosas materiales y superficiales. Claro, cuando las tienes dadas no las valoras, cuando te faltan ves su capital importancia. El desprecio hacia los que no tienen y quieren, evidencia esa carencia de justicia y empatía, agravando la situación y acrecentando el distanciamiento, lo que ocurre en España. Ese cuento de hadas ahora se torna pesadilla.
Por supuesto, ustedes dirán que en el espectro político de la rojigualda, bandera que no estaría presente sino por la imposición de la insurrección militar violenta de 1936,  no todo es igual, y efectivamente así es. Hay diferencias notorias en el modo de comportarse, pero hay un fondo común de barreras infranqueables en sus mentes. Para ellos es indiscutible la unidad nacional. Desde Calvo Sotelo diciendo antes roja que rota, a Juan Negrín, del PSOE y Presidente de la II República en el exilio:
No estoy haciendo la guerra contra Franco para que nos retoñe en Barcelona un separatismo estúpido y pueblerino. De ninguna manera. Estoy haciendo la guerra por España y para España. Por su grandeza y para su grandeza. Se equivocan los que otra cosa supongan. No hay más que una nación: ¡España! Antes que consentir campañas nacionalistas que nos llevan a desmembraciones, que de ningún modo admito, cedería el paso a Franco sin otra condición que la de que se desprendiese de alemanes e italianos. 1
Azaña pensaba de similar forma, y hoy en día el común denominador de la santificada y artificial indivisibilidad continúa a diestra y siniestra.
...siendo el nacionalismo que hoy preconiza el PP el más vistoso, incurriríamos en un grave error si no apreciásemos la huella, a menudo poderosísima e irritante, del nacionalismo español en muchas de las posiciones del PSOE y, con frecuencia, también en las de IU. 2
Con el tema vasco, algo más complejo que lo que ocurre en Cataluña,  vemos como una adulteración de los términos ha conducido a una deformación de la realidad. Pueden constatar como en cualquier medio, y por consiguiente en la calle, se equipara al País Vasco con Euskadi, olvidando que Navarra ha sido y es parte central y miembro de siempre de este. Y la misma Navarra, dividida en dos estados y transpirenaica, tema tabú del que se desea su olvido. 
Esto nos recuerdan los sabios del pasado, tal que Pío Baroja:
Cuatro son las provincias que comprende el País Vasco español: Alava, Guipúzcoa, Navarra y Vizcaya. Tres son las provincias que forman el País Vasco francés: Labourd, Baja Navarra y Soule. El interés y la sugestión que ejerce sobre el visitante la tierra vasca, tanto en su parte española como en la francesa, son debidos principalmente a la originalidad de los rasgos típicos que la unifican y diferencian de los demás países. 3
Que los vascos y dentro de ellos los navarros hayan estado separados por una frontera, lo que los forzó al contrabando dentro de su país, no se puede conjugar muy bien, creo que entenderán si se ponen en su lugar, en nuestro lugar, con el vivir en paz y libertad.
Que se dé por asumido que el castellano tiene más derechos que las lenguas originariamente propias de Cataluña o del País Vasco, y que los españoles que vayan allí no tengan ningún interés en aprenderlas donde son mayoritarias, y lo que es peor, que les moleste su presencia, denota y demuestra un notorio desprecio y una  falta de respeto, que hacen imposible la convivencia. 4


Ver este artículo: Sin esteladas no hay democracia.
También: Represión.

PS:
Verán, lo pueden ver ya, como buena parte de la izquierda española sale a hacer el trabajo sucio de defensa de su inconfesado pero profundo e innegable nacionalismo español. No son capaces de hacer nada por su país y piden que otros se queden en esa penuria.
Atacarán a este artículo porque menciono a Carlos Taibo, que como casi todas las figuras "alternativas" ha seguido la ola de desinformación sobre las agresiones a Libia o Siria. El tema internacional desde luego no es su fuerte, pero, en cambio, tratando del asunto sobre el que les hablo es una voz necesaria que ha sabido escuchar tanto a expertos como a su propio sentido común, y a las gentes que sufren las supremacías nacionales.

Aquí tienen ya esa izquierda española en su papel, de antes y de ahora:



Podemos

Superan en su fanatismo a la derecha más ultrareaccionaria:

La izquierda española desde la transición hasta ahora.



Prohíben, amenazan, persiguen, y se ríen de las difíciles condiciones para el referéndum en Catalunya.



Prohibición del TSJC a los medios de comunicación de informar sobre acuerdos o actuaciones que permitan el referéndum .
La fiscalía ordena a los mossos requisar urnas y el resto de material para la consulta. También a policía nacional y guardia civil evitar el referéndum .
Además, callan que en el referéndum de la Constitución española de 1978, donde todo lo tenían a favor, se hizo sin censo y con irregularidades: duplicidades, desaparición de votantes...


El nivel de esta "izquierda" cuando los ponen en evidencia y su indiferencia ante la censura y persecución que ya ocurre.





Actuando la fiscalía contra los alcaldes catalanes para que no tenga lugar la consulta.



Prohibición judicial de un acto en Madrid sobre el derecho a decidir



Correos ordena a sus trabajadores  no tramitar documentación relacionada con el referéndum.




La solución de Madrid a la voluntad democrática catalana, más policía.




El Gobierno español moviliza los servicios antiterroristas para encontrar las urnas.


Incautación de material para el referéndum:


La Guardia Civil interviene cerca de 10 millones de papeletas para el referéndum.






Aquí mofándose de que la cultura catalana no fue perseguida por Franco y sus secuaces:


Aquí hechos de la persecución: Prohibición de hablar y rotular en catalán. Pero es que sigue ocurriendo ahora: Multa de 601 euros por dirigirse en catalán.

Más ejemplos de esa "izquierda" tratatando de ridiculizar la voluntad de pueblos como el vasco o el catalán.


AUna izquierda ante todo y sobre todo ultranacionalista española.


Aunque en la izquierda española también hay gente con cabeza y congruencia al hablar de la autodeterminación catalana, y de la intolerancia nacionalista española:






La España que tenemos:


Con su presidente amenazando:

Y su Vicesecretario de comunicación tocando tambores no de paz.





El coordinador general del Partido Popular calificando a los que quieren el derecho a decidir como "verdugos de la democracia".



El Ministerio de Interior de España a través de la Guardia Civil toma el control de los Mossos.


Sobre la manipulación fraudulenta que hacen sectores de la política española sobre una imaginaria revolución de color o "primavera" apoyada por la OTAN contra España. La realidad es diferente.



Fuera de España se ve que tienen más claro qué ocurre y cómo el franquismo sigue muy presente.


Salvo con las personas más despiertas y honestas. Porque el procés nos está retratando y quitando la máscara a todos. Ocurre aquí, no en Indochina.

Referencias-Notas:
1. VV.AA. Nacionalismo español. Esencias, memoria e instituciones. Catarata. 2007.
2. Es difícil ser nacionalista español y tener un proyecto de izquierdas. Entrevista a Carlos Taibo en Diagonal, 27.12.2007.
3. Pío Baroja. El País Vasco. Txalaparta, edición del 2006.
4. El nacionalismo español es el más excluyente. Entrevista a Juan Carlos Moreno Cabrera en El Periódico, 1.08.2008.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Las dificultades del periodista


Los problemas a los que se enfrenta un periodista en una sociedad dominada de principio a fin por unos pocos grandes propietarios, que quieren, a veces con capricho, se satisfagan sus deseos, son numerosos. Tanto lo son que no podrán ver a un informador riguroso en prácticamente ningún medio de comunicación controlado directa o indirectamente, casi todos, por los dueños de la economía.
De ahí que quien quiera ejercer su profesión y vocación con un código deontológico honesto no va a poder llevarla a cabo, porque bien pronto se lo impedirán. De aquí en adelante empezarán los vetos,  que implicarán las estrecheces económicas, no haciendo posible a esta persona vivir de su pasión. Al mismo tiempo verá con desasosiego y desprecio como compañeros suyos venderán la poca alma que les quedaba haciendo la sucia labor por encargo de engañar al público ignorante para que odie a tal o cual persona o gobierno, con el fin de que quien mueve su mano y su cabeza se beneficie de la destrucción  (y muerte) de sus adversarios. Es una labor mercenaria y decadente del que dejó de ser periodista y también persona.
El-la periodista recto-a tendrá que ganarse la vida de otras formas e informar de modo altruista allí donde él-ella sea quien decida y no otros por él-ella, que comúnmente suele ser su página personal; el deshonesto pululará por aquí y por allá, como la mosca que es atraída por el hedor de la podredumbre en la que estamos inmersos.
Cuando todo es ya suciedad no se tolera a los que son más limpios.
A tal propósito y con el fin de describirlo con hechos y actores reales, les traigo la experiencia que ha sufrido y sufre una persona que admiro, se llama Rosa Moro. Y con ella y otros seres humanos valientes y brillantes, de los que siempre hubo pocos, como es Joan Carrero, compartimos conocimientos y vivencias. He aquí la que me comentaba Rosa, que con su aprobación les hago llegar a ustedes.

Gracias a los dos. Fantástico artículo  Joan, todavía me pregunto cómo Mallorca Diario te sigue publicando...

Mikel, tengo tantos artículos tuyos guardados para leer con atención, que ni los cuento. Por los que ya me he leído, te felicito y te agredezco todo lo que me descubres en ellos.

Ultimamente, más que las noticias, me horroriza y espanta ver cómo periodistas amigos, gente en la que confiaba, gente a la que respetaba, cada vez más, se posicionan del lado de la mentira sin pestañear.

Llevaba prácticamente 15 años leyendo exclusivamente sobre África y todavía tengo muchos libros en esa lista, pero me veo obligada a hacer un parón en esa línea profesional para escribir sobre estos asuntos que tanto lleváis los dos escribiendo: la falsedad de los medios y la información, y el conformismo y la falta de raciocinio que tiene el público, ¡pero sobre todo los periodistas! Esto último ¡me duele de verdad!

He empezado a escribir algo al respecto. Sé que lo más probable es que ni salga a la luz, y si lo hace, suponga mi suicidio profesional. Pero ya no tengo mucho que arriesgar de todos modos, primero con Ruanda-Congo, después con Libia, ahora con Siria, no hay vuelta atrás, me he quedado relegada del "periodismo repetable" por no alinearme con las mentiras oficiales, empezaron vetándome en guinguinbali, después en Mundo Negro, Africa no es un país, Planeta Futuro...  A pesar de los esfuerzos por no ser demasiado notoria y nominativa en mi posicionamiento, porque necesito un sueldo como todo mortal, se me ha vetado abiertamente.

Esta mañana he visto en twitter una crítica de Mikel contra quienes firmaron en 2011 un manifiesto de "solidaridad con el pueblo sirio" que me ha dejado perpleja, entre los nombres estaban Roberto Montoya, Javier Couso Permuy y Agustín Velloso. Respeto profundamente a estos tres, sobre todo a Agustín. 

Una de las críticas  que hago a este manifiesto,  en este caso en mi blog, que apoyaba descaradamente a las bandas de terroristas de Al Qaeda que atacaban Siria y difamaba a quien protege a la gente de este país, su Gobierno y su ejército, pueden verla aquí: Los intelectuales como legitimadores de los mayores poderes y sus guerras

Agustín escribió un libro sobre la intervención en Afganistán que denuncia toda la morralla de mentiras mediáticas, "España y Afganistán, 50 años de matrimonio estéril y 10 de divorcio criminal". Javier Couso se ve en el brete de no poder ser muy nominal en su denuncia, mil veces peor que yo, pero sabe muy bien que la narrativa de Siria es una farsa criminal y su hermano David es muy abierto en estas denuncias. Roberto Montoya me presentó a su amigo íntimo Pascual Serrano en una presentación de su libro "drones, la muerte por control remoto", abiertamente crítico con la narrativa criminal de la guerra de Siria. No sé si los tres se arrepentirán de haber firmado aquello, 5 años después, sospecho que sí, pero no han entonado un mea culpa en público, tal vez, quiero pensar, porque no han visto el medio o la ocasión apropiada.

Roberto Montoya sigue en su línea de falsificación sobre lo que ha ocurrido en el norte de África y en Oriente Medio, no yendo al fondo del asunto y recayendo en el mánido discurso, impuesto por los neocons, de los "regímenes" y los "dictadores brutales". Pueden apreciarlo en este artículo: Otra vez quieren que olvidemos el origen de este terrorismo. Pero quien lo "olvida" es precisamente él: El origen de la "Primavera Árabe".
En relación a Pascual Serrano y su papel también como propagandista en este quehacer, expuse algo de lo que hizo en el momento más inoportuno para la gente de Libia, Egipto o Siria, entre otros lugares, y el más oportuno para los medios que escribe y sus codiciosos magnates. ¿Se equivocó? No he visto las disculpas y no soy de los que voy a estar esperando a que vuelva a las mismas cuando lo requieran en la próxima guerra. Esta es mi crítica, pero principalmente es su culpa: El "Déjà vu"de Pascual Serrano.

Sobre esto prentedo escribir en 2017 y para ello pretendo hacer muchas entrevistas, a vosotros dos por supuesto, y a quienes quieran responder de los de enfrente. (Por cierto se admiten sugerencias, consejos y críticas de todo tipo por vuestra parte).

Quiero, si me lo permiten, preguntar a Ramón Lobo con respecto a Ruanda; a Santiago Alba Rico, a Olga Rodríguez y a los tres que he mencionado antes, los motivos por los que dicen lo que dicen y firman lo que firman. Preguntarles si han prestado atención a la información y las pruebas que contradicen con posterioridad aquello que dijeron y firmaron y si seguirían afirmando lo mismo hoy en día.

Santiago Alba, Olga Rodríguez, Leila Nachawati, Mónica G. Prieto y toda esa banda no merecen respeto alguno, sino situarlos donde están: Reporteros de guerraEl papel de los "progresistas" occidentales en la recolonización de África.


Yo misma he metido la pata, me he tragado algunas narrativas, y después he descubirto la verdad y he cambiado de postura, pero no he ido a nunguna plaza pública a entonar el mea culpa. No existe un espacio así, y que te permita salir vivo, menos.
Es tan difícil discernir hoy la realidad a tiempo. Por casualidad, en un viaje de trabajo por otra cosa que controlo más, me surgió una ocasión de hablar con sirios en Ceuta sin tener ni idea de la verdad de la guerra en su país, por lo que no pude hacerles las preguntas adecuadas. Desperté cuando tú, Mikel, me señalaste lo de la bandera detrás suyo en la foto del artículo ¿te acuerdas?, fue entonces cuando empecé a leer con atención, pero hice caso gracias a que fuiste tú, con respeto y educación, y no un troll que me insulte y me acose, como me ha pasado otras veces en otros asuntos [Rosa se refiere a la utilización de la bandera colonial siria en vez de la propia en un acto de supuesta defensa de los sirios].

Creo que como yo entonces, trabajan muchos periodistas, a remolque de la verdad, sin tiempo ni herramientas para hacer un buen trabajo desde el principio. Prefiero pensar esto.

Una cosa es que periodistas estrella cobren por mentir con conocimiento de causa, y otra es que practicamente todos mis compañeros de profesión sean conscientes de esto. Creo que es una trampa en la que han caído y me pregunto si habrá algún medio eficaz para hacerles salir de ella.

Creo que la clave está en el respeto, como tú demostraste conmigo Mikel, como Joan ha hecho antes mil veces conmigo y con otros que conozco, respeto ante todo.

Creo que atacándolos con virulencia (como se está haciendo en general) no se logrará, porque como todo ser humano, se niegan a escuchar a quien los insulta. Al contrario, se relegan a consolarse con "su grupo de amigos afines" donde encuentran apoyos para no hacer caso, no perder tiempo leyendo a quienes los atacan. Una pena, porque en realidad pretenden abrirle los ojos, pero por hacerlo a hostias, con perdón, no logran su noble objetivo.

Llegados a este punto tengo que puntualizar a Rosa que una cosa es quien por ignorancia comete un error, y que puede corregir, y otra quien deliberadamente, una y otra vez, comete delitos y propaga infamias con fines e intereses muy oscuros  y resultados trágicos. No pequemos de ingenuidad con el delincuente, que por dinero y favores arruinará la vida de tantas personas.

Me lo han confesado amigos como Miguel Ángel Rodríguez de Cruz Roja, por ejemplo, que sufre ataques verbales continuos por sus tuits sobre refugiados sirios, (yo no le dije que estaba de acuerdo con la teoría de los que le insultan, no con los modos, un poco hipócrita por mi parte). Sé que no sólo es persistente con el mensaje bobalicón porque si no lo fuera no tendría el trabajo que tiene en Cruz Roja, que da de comer a su familia, sino que está convencido de ello de corazón. Más o menos me dijo "Son unos trolls que quieren hacer daño, menos mal que he tenido amigos y compañeros que me apoyan y me consuelan para superarlo". Pienso ¿y si se le explicase a este hombre la verdad de otro modo? ¿Se podría haber abierto su visión? Sé que es inteligente y buena persona, no le da pereza leer, tiene curiosidad natural como yo ¿cómo se puede hacer, abrirle los ojos? si lo intento yo, una amiga, ¿me hará caso o me tachará de loca y me echará al foso de los etiquetados con "no leer jamás"?

Y con esto no quiero justificar a nadie ni ponerlos al mismo nivel a todos. Miguel Angel Rodríguez es amigo desde la universidad; Roberto Montoya, Javier Couso y yo conectamos por tener la misma visión de las guerras imperialistas al coincidir en un programa de Fort Apache sobre Malí; Olga Rodríguez se interesó por Victoire Ingabire, pero si lo hizo honestamente -que creo que sí-, al descubrir quién era yo, se negó a responder a mis mensajes; Agustín Velloso fue una fuente alternativa buenísima para analizar la guerra de Afganistán... tengo muchos motivos para negarme a usar la política del TODO O NADA con todos ellos, porque si no, ¿qué esperanza queda para mejorar algo? ¿para poder ofrecer al público información alternativa veráz sin causar rechazo de entrada? por estas guerras intestinas de los comunicadores, de la izquierda, de los expertos.

El periodismo como profesión de la que vivir ha caído en el lado oscuro definitivamente, se avecinan más guerras, y vamos de mal en peor con la tarea de abrir los ojos. Veo la necesidad de reflexionar e innovar sobre modos más eficaces de presentar la verdad y llegar al gran público, a través de llegar a los periodistas honestos.

En esto ando metida últimamente, si sabéis de alguien que ha hecho ya esta reflexión, aparte de vosotros dos que os leo religiosamente, y yo no me he enterado, por favor, decidme quién, que lo lea o escuche.

Perdón por el rollo que os he metido, necesitaba compartirlo con vosotros.
Temo que esta tarea me quede grande, cuanto más leo, más lo temo y más ganas me dan de seguir.
Os contactaré más adelante para charlar largo y tendido sobre ello.

Abrazos y gracias,

Rosa Moro